El 17 de noviembre de 2016, vecinos de Tlajomulco detuvieron a Kevin “N” mientras robaba, en conjunto con un cómplice, una casa en el fraccionamiento Villas de Terranova. Era la décima ocasión que el joven de 16 años caía.

Como respuesta a diversas solicitudes de información, vía Transparencia, cuatro municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) señalaron que se tienen documentados 293 casos de ciudadanos que realizaron capturas en su mayoría por robos a persona, a negocio y a casa habitación.

A la cabeza está Tlajomulco, con 246 hechos desde 2016. Le sigue Guadalajara, con 41 reportes a partir de octubre de 2017.

Si bien Tlaquepaque no cuenta con un registro puntual de estas acciones, informó que en la que va de 2018 ha tenido conocimiento de cinco eventos de este tipo. Zapopan resaltó que hubo un arresto este año en Lomas de la Primavera.

El Artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el 147 del Código Nacional de Procedimientos Penales establecen que es legal y procedente que un ciudadano pueda llevar a cabo una detención cuando se comete un delito en flagrancia.

“Cualquier persona puede detener al indiciado en el momento en que esté cometiendo un delito o inmediatamente después de haberlo cometido, poniéndolo sin demora a disposición de la autoridad más cercana y ésta con la misma prontitud, a la del Ministerio Público. Existirá un registro inmediato de la detención”, se acentúa en la Carta Magna.

Sin embargo, una de las causas que dio a Kevin “N” la posibilidad de salir libre tras haber robado el 26 de octubre de 2016 fue que lo detuvieron los policías y no los afectados.

“Fue liberado el 29 de octubre por el juez José Luis Gutiérrez Miranda, quien argumentó que como la detención fue llevada a cabo por una persona distinta (los policías) a la que presenció el delito (la víctima), dicha persecución fue interrumpida. En esa ocasión, el juez consideró que para que la flagrancia surtiera efecto, la misma víctima debió haber realizado la detención”, dijo la Policía de Tlajomulco.

Fernando Espinoza de los Monteros, académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), apuntó que por desconocimiento las policías municipales creen que el Nuevo Sistema de Justicia Penal impide las detenciones ciudadanas.

“En lugar de beneficiar al ciudadano lo están perjudicando, porque hay una confusión entre si el ciudadano puede participar o no en una detención y obviamente que sí puede seguir participando”, dijo el investigador.

Por robos sin violencia, la mayor parte de detenciones ciudadanas

La mayor parte de las detenciones que realizan los ciudadanos han sido por robos a persona, negocio y casa habitación, de acuerdo a información proporcionada por los municipios de Tlajomulco y de Guadalajara, y en aproximadamente 66% de esos casos los hechos fueron no violentos.

Sin embargo, la ciudadanía también actúa cuando se trata de robos violentos, pues un 18% de las detenciones ciudadanas han sido por delitos de este tipo. El resto, el 16%, han sido detenciones por causas que van desde atropellamientos, daños a las cosas, abuso sexual y allanamiento. Incluso, la Policía de Tlajomulco reportó que se dio una detención ciudadana contra  un sujeto que contaba con orden de aprehensión.

Para Fernando Espinoza de los Monteros, académico de la Universidad de Guadalajara y experto en temas de seguridad, la gente evalúa el riesgo de llevar a cabo un acto de este tipo. Según él, una detención ciudadana dista mucho de un linchamiento o una agresión, pues en este caso, incluso si la persona sí hubiera delinquido, agredirlo es contra la ley. “El linchamiento es delito antes y ahora, aunque los hayan sorprendido en flagrancia”.

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